Del “me cagué todo” por el que erró hasta la satisfacción de cortar la mufa en las definiciones por penales, la voz del capitán de All Boys, Lautaro Guaraglia, tras el título.
Sin remera –para Franco Irurueta, hijo del Vasco que le dio nombre al campeonato- ni cinta de capitán –para un chiquito que se acercó a pedírsela- pero con la tranquilidad de haber cortado la serie de caídas en penales con él como arquero, Guaraglia contó sus sensaciones tras el título 47 del Auriazul.
- Finalmente se les dio en una definición por penales.
- Sí. Veníamos con esa nube ahí de no poder ganar una definición por penales pero estaba seguro, convencido, de que es como la vida: te va mal, te va mal, pero en algún momento las cosas cambian. Hay que estar preparados, siempre, para cualquier situación. Sabía que se iba a dar, y qué más lindo que en una final contra nuestro eterno rival.
- ¿Qué te pasó cuando erraste el tuyo?
- Me cagué todo, ja. No está mal decirlo tampoco. Somos humanos, nos equivocamos, y tenemos miedo, pero lo que buscábamos está atrás del miedo. Y estaba convencido de que iba a atajar uno más.
- ¿Habían estudiado la serie?
-No. Las demás series las estudiamos y perdimos, así que dije dejemos librado a la intuición, al azar, quedémonos con eso.
- El último de la serie, ¿estabas designado o lo pediste?
- Estaba dicho que lo iba a patear yo. Pero la verdad es que en el momento no tomé dimensión de las cosas y lo tiré a la mierda.
Machado
Leandro Machado convirtió el penal más importante de la definición: el 6-5 de All Boys. Y entonces se acordó de “mi vieja, que no la está pasando bien y yo estoy acá, lejos de casa. La sensación que tengo es de mucha alegría y el penal lo patee con responsabilidad: toda la semana lo había tirado ahí, no iba a cambiar”.
- ¿Siempre sentiste que iban a ser campeones?, pregunto porque al final no pudieron ganarle a Santa Rosa y capaz…
- Sabíamos que veníamos en desventaja, sí, pero el objetivo era claro; mucho más que ganar un clásico, era ganar un campeonato. Y ahora quedó demostrado.
Russo
Lucas Russo también tuvo una mini revancha, o algo así, luego del título: infalible durante todo el campeonato desde el punto del penal, falló el que podría haber sido el 1-0, nada menos, en el Mateo Calderón. “Uh, sí, le dije a mis compañeros, que sentía mucha culpa… Pero el equipo estaba preparado para todo, así que pudimos sacar adelante el resultado y salir campeón”, dijo el volante reemplazado por Guinchinao.
“Sabíamos que iban a ser un partido cerrado, pero pudimos coronar que era lo más importante, más allá de que fuimos en desventaja contra ellos”, admitió, en referencia a que el Oficial 2026 pasó sin victorias alboyenses ante SR (2 triunfos del Albo y 2 empates) y consideró que la consagración resultó “la frutilla del postre de lo que estuvimos preparado desde que empezó el año. Sin desmerecer a los demás, creo que se vio que teníamos una idea clara. Este All Boys puede dar un poco más, hay jugadores para hacerlo".
